Era octubre de
2011 y yo tenía 18 años. Mi familia por parte de mi mamá había decidido que pasaríamos
la Navidad de ese año en el puerto de Veracruz. Mi tío Moisés habló por
teléfono al hotel Fiesta Inn para hacer las reservaciones. Por suerte logró
apartar dos habitaciones. Estaba muy emocionado, ya que sería la primera vez
que pasaría la Navidad fuera de la Ciudad de México.
Pasó el tiempo y
por fin llegó el mes de diciembre. Toda mi familia preparaba maletas para el viaje. El día 23 de ese mes todos nos levantamos muy temprano para
ponernos en camino rumbo a Veracruz. El viaje duró más de 10 horas, ya que
había mucho tráfico en la carretera. Después de un largo tiempo llegamos al
hotel. Llegamos muy cansados por el viaje, así que solo ocupamos las
habitaciones, cenamos y después de un rato nos fuimos a dormir.
Al día siguiente
despertamos muy temprano para desayunar en el restaurante del hotel. Mi hermana
y yo esperamos a que se nos bajara el desayuno para poder meternos a nadar al
mar. Después de un buen rato de estar nadando regresamos al hotel para bañarnos
y arreglarnos para la cena de Nochebuena que habría en el hotel.
Llegó la hora de
la cena. Todos los huéspedes vestían con mucha elegancia. El decorado del
salón, el buffet, la música y el servicio de los meseros estuvieron increíbles.
Después de cenar llegaron unos músicos. Comenzaron a tocar cumbia, salsa y
otros estilos de música para que todos bailáramos. Todo era alegría en esa
noche. Me la pasé bailando y platicando. Mis hermanos y mi abuelo
no aguantaron mucho, así que se fueron a dormir muy temprano. Yo me quedé con
mis tíos y con mis papás hasta que terminó el evento.
Al día siguiente
me desperté temprano para hacer ejercicio. Cuando
terminé, vi a una chica extranjera muy guapa que al parecer
era francesa. Me quedé con las ganas de hablarle, preguntarle su nombre y
pedirle su Facebook, pero me lo impedía el hecho de que no sabía hablar francés.
El resto de los
días que estuvimos en Veracruz nos la pasamos turisteando, nadando, caminando
en la playa y conociendo buenos restaurantes.
Regresamos a la
Ciudad de México antes del 31 de diciembre, para pasarnos el Año Nuevo con la
familia de mi papá, como es costumbre.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario